lunes, 6 de julio de 2009

EN BICI DE SANTANDER A POTES



El plan es salir de Santander, hemos quedado a las ocho y media y llegar a Potes, en dos etapas. Dormiremos en Bárcena Mayor.

Van a ser 169 Km, en realidad los puertos son parecidos a los del Soplao, El Moral, Fuentes, Palombera........con Sejos y Piedrasluengas.



Llegué un poco tarde al embarcadero donde habíamos quedado, dejé algunos preparativos para hoy lo que me hizo retrasarme, debo estar copiando a alguien.





La salida de Santander la hacemos rodeando la Bahía hacia el Pesquero, y luego por Raos al carril bici del Aeropuerto, vamos Eduardo y yo con la idea de en Astillero enlazar con el resto, que son Bóton, Juanico, Miguel y Tuli.

Cogemos el carril bici que lleva a Cabarceno, es pena que para llegar a Sarón no esté unido y haya que circular por la carretera nacional. En Sarón se puede sguir por un malisimamente conservado paseo peatonal-ciclista con áreas recreativas que no se han mantenido desde que se colocaron, menudo derroche.

Llegamos a Puente Viesgo para apretarnos un merecido tente-en-pié, con sobao pasiego tortilla de patatas y café.

De Puente Viesgo salimos a la carretera para subir una pequeña cota que nos llevará a San Felices de Buelna, y a Corrales. Sigo con conciencia crítica y a medida que voy subiendo este puertecito de carretera regional, pienso en lo bien que le iría un carril bici que conectara este valle del Pas con el del Besaya, iriamos todos mas seguros y habria muchos mas que practicaran este maravilloso deporte además de que así muchos padres de familia podrian iniciar a su prole con recorridos sin peligro.







Hasta aqui todo perfecto, escepto que de vez en cuando, a pesar del mes que corre, nos cae un poco de agua del cielo. No pasa nada seria peor un sol como el que tenia que hacer.


De corrales nos pasamos a Cieza con idea de comer antes de iniciar la subida al Moral. Serán unos ochocientos metros de desnivel en unos dieciocho kilometros.Nunca he subido por aquí debe ser por el único sitio que me queda de subir.
Comemos en un bar super rústico del camino, un poco de queso quew nos sirven con una cuantas cervezas y tés (no me he comido la r, es té).


Empezamos la subida y aqui se pone de manifiesto el gran error que he cometido en esta salida: LA MOCHILA, que la llevo muy cargada y pronto empieza a tirar de mi hacia atras y como no conozco bien la subida, no se como regular y se me empieza pronto a atravesar. Al principio la subida esta pavimentada con un riego asfáltico y es fantástica para rodar, y luego cuando cambia a tierra está perfectamente compactada. Eduardo me espera para subir y me pregunta si me hadado una pajara, le digo que no, que son las piernas que no pueden con los siete kilos y medio que llevo de sobrecarga.






Tengo que volver otro día para subirla como se merece.


La lluvia no nos abandona casi hasta el final de la subida. Por el camino nos vamos encontrando con varios todoterreno que bajan y nos van informando de la distancia que nos queda. También nos hemos enterado de que arriba nos espera una chuletada, pero parece que no llegaremos a tiempo, al menos yo.






El Moral estaba entre la niebla, casi no lo encuentro, gracias al GPS que me supo indicar donde.

Llegué, como no podia ser de otra forma, el último con la escusa de los kilos de mas que llevaba en la mochila y no sé si en la tripa y alrededores. Una vez más me hago la firme promesa de controlar el peso y volver a entrenar de forma continua. No se puede hacer esperar tanto a la gente.






De la bajada me voy a evitar hacer comentarios, escepto que la disfruté como bien sabe cualqueira que la haya hecho alguna vez. Aquí la esperiencia de las anteriores bajadas cuando el soplao y el peso de mas me permitió bajar rápido (para mi) y disfrutón (pues claro!!)
Llegamos a Bárcena después de 83 Km.
Eduardo y yo tomamos posesión de la habitación, discreta pero para lo que yo la quería mas que de sobra.
Me quité toda la ropa humeda que habia llevado todo el día y pude comprobar que parte del peso de mas que habia llevado, se debia a que la mochila no era impermeable ni estanca ni nada. La ducha fué fantastica, y encima ropita seca o casi. Tengo molestias en la rodilla, probablemente secuelas del fin de semana pasado en picos. Pomada de "ibuprofeno".

Bajé a tomar una merienda con el resto del equipo que aguardaba a que llegasen los coches que les llevaria a Santander.

Cuando se fueron, nos dimos un paseo por Barcena a la busqueda de un plato de pasta.................. increible, no habia en todo el pueblo un restaurant, que en su menú tubiese pasta. Así que nos volvimos a nuestra posada a cenar. ¿Cenar? pero es de día, no puede ser, yo siempre ceno de noche.
Si estuviese en ese maravilloso viaje al Lago de Garda que había programado con mis queridos colegas de las furgos(un recuerdo para vosotros, asquerosos, mira que iros sin mi a mi viaje je je jeje), seguro que no cenariamos hasta que llegase la noche. En fin hay que hacer de todo.



Nos levantamos pronto, habiamos quedado a las ocho para desayunar.
Yo creo que el desayuno no fué lo abundante que debía, máxime teniendo en cuenta que tampoco habiamos cenado tanto. Esto lo cuento para que luego no suene tan mal lo que comeré.
Por otro lado preparo en una bolsa toda la impedimenta que me sobra y la dejo para que mis inciondicionales, Blanca, Brezo y Duna, pasen arecogerla y me alibien de 3 o 4 kilos.
Fotos de rigor a la Posada "La Franca", 50 Eurillos de nada por la cena la dormida y el dsayuno, por cierto en metálico porque no le funcionaron las tarjetas.
Y a pedalear.







De mañana, la niebla nos acompaña en el inicio de la subida a Cruz de Fuentes
Estas pistas; que recuerdos me traen. La conzco fenomenal y Edurdo conoce el resto, Sejos y Polaciones.
La primera parte, que para mi es la mas dura, hasta cruzar el puente que divide en dos la ruta, la hacemos a buen ritmo, se nota que hemos descansado y todo funcina correctamente.





Dejo (je, je) que Eduardo me tome algo de ventaja y disfruto del paisaje, que verde está todo, que a gusto se está aquí, sin prisa, sin presión, el hilo musical es perfecto, agua, pajaros, mis latidos y mi respiración....¡estoy vivo! y lo gozo SIIIIIIIII.














Este puente indica que estamos a mitad de camino de la cumbre que está a 1280 m. sobre el nivel del mar.
El sol ha ganado a la niebla y la segunda parte de acensión la vamos a hacer con calorcito y sobre todo viendo el horizonte que de momento es muy cercano, ya sabes los arboles que no te dejan ver el bosque.
Nos encontramos con ganado y dos jinetes a caballo. Que distinto de otras veces en las que veíamos a muchos ciclistas. Solo al coronar Fuentes nosotros llegaron detras, primero una pareja y luego tres más. Por cierto que hemos visto a un/a ciclista con un remolque en su bici subiendo, ¿pero esto que es ? me parece una falta de respeto total, cuantos kilos lleva de mas, y encvima la veo subir a buen ritmo. En dos palabras Im-Presionante.


Al coronar Fuentes vuelve la niebla que nos acompaña también en Palombera.
Nos tiramos un parlamento con un pastor que es el que nos hace la foto y nos orienta de la fuente donde tenemos que repostar, un agua excelente.













Hacia el collado de Sejos que está a 1498 m.

La subida no es mala y tampoco hay mucha pendiente. La pista es muy amplia, nos cruzamos, entre la niebla, con algún todo terreno y vemos gente en el par de refugios que hay por el camino. En principio no hay pérdida ya que no hay cruces y Eduardo o conoce, lástima que la niebla no nos deja ver mucho. Lo que parecia que iban a ser diez kilometros se convirtieron en quince y además con la niebla nos desorientamos un poco.

Haremos aquí un poco de autocritica para dos expertos como nosotros, ni un plano. Eso si un GPS fantástico pero sin meterle la ruta, pues es un dsastre.

Y haremos igualmente una crítica al "listo" que diseñó la señaletica del parque: es malisima, no la entiende ni el y en un día compliacdo metereológicamente hablando, es otro desastre.

Menos mal que entre Eduardo, el GPS y un poco que se fué la niebla, pudimos encontrar el famoso collad de Sejos que efectivamente estaba a 1498 m.

Después de un descenso, incomodo por las zonas de hormigón rallado, o por la gravilla de las zonas recien arregladas, perfectas para ir derrapando para esos grandes controladores, no es mi caso. Llegamos a Unzayo pensando en comer y en lo que nos queda, llevamos mas de cuarenta kilometros y un desnivel acumulado de cerca de 1.500 m.

Aqui no no nos dan nada así que nos hacemos un poco mas de bajada hasta Puente Pumar.



Pedazo comida, la que nos pegamos. Mi menú (estaba vacio completamente), dos cervezas, cocido montañés (un plato) un par de huevos fritos con patatas y dos filetes de lomo y de postre arroz con leche, ole, ole y ole. RESURRECCION.

Como dice Eduardo, nos hicimos un bordo y nos saltamos el ascenso por San Mamés decidiendo subir el puerto por carretera, muy poco transitada. Por cierto que el único susto me lo dieron dos colegas ciclistar en "flacas" que me pasaron como cohetes, se me llevaron las "pegatas", la mochila, el amor propio y casi a hasta la dignidad, que barbaros, que animales, de donde habrán salido, hola? no adiooooooos! (todo envidia super sana).

Den subida fueron 12 Km pero por una carretera de chapó y el premio un descenso de 28 Km hasta Potes.

Aquí estoy con la que mas se alegra de mi llegada a Potes, que havenidio a buscarme con Blanca y Brezo.

La excursión ha sido estupenda, pero una gran cura de humildad, para los que habíamos dejado de entrenar. (ya colgaré los perfiles)